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LA PRUEBA EXPERIMENTAL

La demostración directa y experimental de la realidad paradójica del mundo cuántico se basa en versiones modernas del experimento imaginado de E.P.R. Los experimentos modernos no manejan las medidas de la posición y del momento de las partículas, sino las del spin y la polarización. La innovación conceptual apareció en 1964 en un artículo de John Bell, físico del CERN; el problema planteado no es sino el que Einstein y sus colegas plantearon en los años 30, pero un experimento práctico vale más que medio siglo de discusión sobre el significado del experimento teórico, y Bell proporcionó a los experimentalistas una forma de medición práctica. El teorema de Bell hace de las argumentaciones sobre la realidad de la Mecánica Cuántica una cuestión experimental. El físico escocés John Bell señaló que, examinando las cantidades que podían ser medidas, como la relación entre la dirección en la que se mueve la partícula y la dirección de su spin, se podía comprobar la idea básica detrás de la paradoja de EPR en el laboratorio. Hizo esto demostrando que había ciertas relaciones entre esas cantidades que se mantenían si la partícula tenía realmente un spin definido entre el momento en que era emitida y el momento en que era medida, pero que se mantendría un conjunto distinto de relaciones si la partícula tenía que ser descrita por una función ondulatoria durante este período de tránsito (es decir, si como dictaba la Mecánica Cuántica, no tiene un spin definido cuando no está siendo medida). El test de Bell es un experimento difícil de realizar ya que implica medir spins de muchos pares de protones al azar y rechazar aquellas medidas que se refieren a la misma componente del spin para ambos miembros del par; de los siete primeros tests de Bell realizados, cinco están a favor de la Mecánica Cuántica. Desde mediados de los 70, se han llevado a cabo aún más tests, diseñados para eliminar toda posible objeción al experimento. El test definitivo implica un cambio en la estructura del experimento, en la línea del experimento de Wheeler acerca de la doble rendija. Este es el experimento con el que el equipo de Alain Aspect, en la Universidad de París, logró en 1982 la última confirmación cuántica; tras la publicación de los resultados obtenidos, nadie duda de la confirmación de las predicciones de la Física cuántica. El equipo de Aspect realizó los tipos de experimentos sugeridos por Bell y hallaron que las predicciones de la Mecánica Cuántica, con sus electrones y fotones probabilistas, tenían razón: un electrón no tiene realmente un spin definido hasta que es medido. Así, parece que la Naturaleza ha decidido simplemente hacer el mundo cuántico distinto al mundo al que estamos acostumbrados. Debemos enfrentarnos a las cosas a nivel cuántico a través de ecuaciones matemáticas, aunque nunca podamos llegar a verlas o fotografiarlas. Esto resulta duro, incluso para los físicos endurecidos, pero es así. El experimento de Aspect conduce a un punto de vista del mundo diferente del que establece nuestro sentido común. Las partículas que una vez estuvieron ligadas por una interacción, continúan, en cierto sentido, siendo partes de un único sistema, y responden conjuntamente a interacciones posteriores; los átomos del cuerpo humano están formados por partículas que una vez estuvieron estrechamente ligadas en el Big Bang con partículas que ahora forman parte de alguna estrella lejana y con partículas que constituyen el cuerpo de alguna criatura viviente de algún planeta distante aún por descubrir. Todos somos parte de un sistema único, al igual que lo eran los dos fotones viajeros del experimento de Aspect. Teóricos como d'Espagnat y David Bohn señalan que hay que aceptar que, literalmente, cada cosa está conectada con todo lo demás, y sólo un tratamiento holista del Universo resulta apropiado para explicar fenómenos tales como la consciencia humana. A principios de 1983, científicos de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, anunciaban las conclusiones de experimentos que proporcionan una confirmación independiente de la interconexión de las cosas a nivel cuántico.